Llorona del Río San Antonio Córdoba Veracruz flotando sobre el agua de noche grabado histórico

En el Río San Antonio, justo donde está el puente viejo que divide Córdoba, Veracruz, hay una mujer que llora desde 1930. No es la Llorona de la Ciudad de México, es la de Córdoba. Era Doña Elena, una joven de la colonia San Miguel que se enamoró de un español rico y tuvo 2 hijos con él. Cuando su esposo se regresó a España la abandonó, ella enloqueció y se metió al río con sus hijos en una noche de lluvia.

Los abuelos de Córdoba dicen que después de media noche, si pasas por el puente del Río San Antonio, escuchas un llanto que no es de humano. Primero es bajito, como de bebé, luego se vuelve grito de mujer: ¡Ay mis hijos! que retumba en todo el río. Los que viven en la calle 21 aseguran que el ambiente se pone frio de golpe, aunque sea mayo y haga calor.

Pareja de novios de 1930 encuentra a la Llorona del Río San Antonio Córdoba Veracruz

La primera vez que la vieron fue en 1932. Una pareja de novios que iba del centro a la Estación de Córdoba iban pasando por el puente. De repente vieron a una mujer de blanco flotando a 1 metro sobre el agua, con el cabello tapándole la cara y un vestido roto que nunca se mojaba. El novio le gritó: ¡Señora, se va a caer! y la mujer volteó. No tenía ojos, solo dos hoyos negros que lloraban agua negra del río.

La pareja corrió hasta la Parroquia de San Antonio y el padre les dijo que era el ánima de Elena. Que ella no puede cruzar el puente porque busca a sus hijos río abajo, pero el agua nunca le devuelve los cuerpos. Desde entonces, cada vez que una pareja pasa en ese puente, ella aparece por celos, porque a ella su hombre la abandonó por otra mujer.

Lo más fuerte pasó en 1945. Un grupo de 3 borrachitos que salieron de una cantina de la Avenida 3 apostaron a ver quién cruzaba el río de noche. Uno se metió al agua y de repente sintió que algo le jalaba los pies. Era pelo largo de mujer. Lo jalaron hasta el fondo y cuando sus amigos lo sacaron, el joven estaba blanco, con las manos llenas de lodo y repitiendo: Me dijo que me quede con ella, que aquí no hace frío.

“No busca asustar, busca que alguien se quede con ella para no llorar sola. Si te dice ‘quédate’, no le contestes.”
– Padre de la Parroquia de San Antonio, Córdoba, Veracruz – 1932

Desde esa noche, el joven nunca volvió a hablar bien. Se quedó mudo 2 años y solo lloraba en las noches. Los doctores no encontraron nada. Fue hasta que su mamá lo llevó con una curandera de Amatlán que le quitó el susto con huevo y pirul. Le dijo que la Llorona le había echado el mal de aire por meterse a su río sin permiso.

Velo blanco y huellas de la Llorona del Río San Antonio Córdoba Veracruz al amanecer

Hoy, en 2026, los personas que pasan en la madrugada por el Río San Antonio aún ven un velo blanco flotando sobre las piedras, aunque no haya niebla. Si vas de noche, no le grites, no le digas nada. Solo pasa rápido. Y si escuchas que te dice ¡Ay mis hijos! detrás de ti, no voltees, porque dicen que si la ves a los ojos, te lleva con ella al fondo del río.

La Llorona de Córdoba no se aparece en octubre nada más, se aparece cuando llueve fuerte y el río crece. Los vecinos de la colonia San Antonio ponen veladoras en el puente los días 2 de cada mes. Dicen que así ella descansa un rato y deja de llorar. Si visitas Córdoba, ve al puente de día, de noche no te pares a mitad del puente.

DATODETALLE
UbicaciónCórdoba, Veracruz.
Año1930 – actualidad
TipoFantasmas
TestigosInnumerables personas atestiguaron con el paso de los años.
Nivel9/10
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