
Orizaba está custodiada por cerros, pero ninguno impone tanto como el Cerro del Borrego. Con 1,240 msnm es el pulmón de la ciudad y su mirador natural. Se cuenta que además de historia, entre sus pinos y sus más de 15 cuevas registradas podría esconderse algo más. Según la voz de los abuelos, en noches de niebla se ven luces que suben y bajan solas. La tradición oral dice que no es lumbre de campesino, es la señal del tesoro.
Según el relato popular, esto viene del 14 de junio de 1862, de la Batalla del Cerro del Borrego. Narra la tradición que el ejército francés traía cofres con monedas para pagar a su tropa. Al perder contra los mexicanos, se dice que no alcanzaron a llevárselos y los escondieron en una oquedad para regresar después. Regreso que nunca pasó. Cuentan los habitantes de la zona que antes de irse hicieron un juramento para que nadie con avaricia lo encontrara

Asegura la gente mayor de Orizaba que cada Jueves Santo a medianoche el cerro se ilumina raro. La gente de la zona cree que son flamas azules y verdes, fuego fatuo, que marca donde está enterrado. Desde entonces, la voz de los abuelos platica que ese fuego no se deja agarrar fácil. Si lo sigues con codicia, te pierde. Se dice que entre 1970 y 1990 muchos subieron con picos y palas.
El caso más contado es el del campesino de Ixhuatlancillo. Dice la historia que siguió una luz azul muy intensa hasta una cuevita. Según su testimonio, vio un cofre entreabierto con brillo. Cuando quiso tomarlo, la tierra tembló, se escuchó un lamento y el aire se hizo hielo. Salió corriendo. Al otro día volvió con familia y solo había piedras.

El otro relato es el de los dos hermanos de la Modelo en los 70. Se dice que encontraron algo metálico y discutieron por el reparto antes de sacarlo. Asegura la gente de la zona que uno se asustó por un ruido y se fue, el otro se quedó y se perdió horas entre la niebla. La tradición advierte que el tesoro es celoso.
Hoy en día, el Cerro del Borrego es un Ecoparque y Área Natural Protegida que alberga historia, naturaleza y recreación. Aunque cuenta con teleférico, tirolesa y senderos aptos para recorrer de día, la famosa Cueva del Tesoro permanece cerrada desde 2019 debido a la inestabilidad del terreno. Por ello, y por la conservación del sitio, está estrictamente prohibido excavar o salir de las rutas señaladas.
Más allá del mito, el valor del cerro reside en su legado. Los partes militares que conserva el Ayuntamiento sobre la batalla de 1862 no contienen registro alguno de cofres ni riquezas ocultas. Esta historia pertenece con orgullo a la tradición oral y al patrimonio cultural de Orizaba, más que a los documentos históricos oficiales.
A pesar de los datos, la memoria popular insiste en que el tesoro sigue ahí, custodiado por la montaña. Quienes lo visitan de día obtienen el mejor premio: una vista espectacular de Orizaba y el Pico. De noche, cuando el parque permanece cerrado, la voz de los abuelos recuerda que, si el cerro decide revelarte algo, verás una pequeña luz azul subir y bajar por la ladera. No intentes buscarla; solo déjate envolver por la leyenda.
¿Tu familia te llegó a contar este relato? Platícanos en los comentarios qué versión conoces.
